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5 de julio de 2024

La cultura financiera de los adolescentes según PISA 2022

 

En el año 2012, el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), desarrollado por la OCDE, incorporó pruebas para calibrar el nivel de cultura financiera de los estudiantes con una edad de 15 años. Desde entonces, se han llevado a cabo dichas pruebas en las ediciones de PISA de 2015, 2018 y 2022. Los resultados de estas últimas han sido hechos públicos a finales del mes de junio de 2024[1]. Esta nota tiene por objeto reseñar los aspectos más destacados de tales resultados[2].

La OCDE (2024, p. 32) parte de recordar que, a lo largo de las últimas décadas, en todos los países del mundo ha existido una creciente preocupación por el nivel de instrucción financiera de sus ciudadanos, particularmente de los jóvenes. Las tendencias demográficas en curso, así como la extensión y la sofisticación de los servicios financieros, que llevan a que las personas tengan que adoptar más decisiones financieras y afrontar más riesgos que las pertenecientes a las generaciones anteriores, figuran entre las causas. A lo anterior hay que añadir el impacto del proceso de digitalización, que, no obstante sus ventajas, va acompañado de una elevada exposición a riesgos de estafa y fraude.

La formación en materia financiera es necesaria para afrontar decisiones de la vida cotidiana y también otras de mayor alcance futuro. La OCDE (2024, p. 34) considera que “Es importante ofrecer oportunidades a todos los jóvenes para mejorar su cultura financiera”, ya que “Los logros educativos, la renta, y la riqueza están fuertemente correlacionados con los niveles de cultura financiera de los adultos y de los jóvenes”. Siguiendo su línea habitual, incide en la recomendación de desarrollar la cultura financiera desde la edad más temprana posible, y recuerda que algunos países han introducido la educación financiera en las escuelas. Sin embargo, se matiza que, “con objeto de minimizar la carga curricular, los países típicamente integran la alfabetización financiera en otras materias y cursos existentes, en vez de introducir una asignatura adicional dentro de un currículum ya saturado” (p. 35). No es lo anterior una cuestión baladí, toda vez que implica importantes condicionantes respecto tanto a los contenidos como a la especialización de quienes imparten las materias financieras.

Una veintena de países han participado en las pruebas correspondientes al año 2022, que han tenido como referencia el marco de la OCDE para la evaluación de la cultura financiera, que diferencia entre contenidos, procesos, contextos y factores cognitivos. La puntuación media para el conjunto de países se sitúa en 498, con un recorrido que va desde 406 (Malasia) a 527 (Comunidad Flamenca de Bélgica). Con una cifra de 486, España se sitúa por debajo de la media[3]. En conjunto, un 11% de los estudiantes alcanzaron el nivel más alto de cultura financiera (el quinto de las cinco categorías consideradas). En el otro extremo, un 18% de los estudiantes estaban en el nivel básico o por debajo de este. En España, los top performers (nivel 5) representan sólo un 4,7% del total, en tanto que los low performers son un 17,1% del total.

El análisis de las variaciones en el desempeño en materia financiera pone de relieve, entre otros, los siguientes aspectos:

i.Los estudiantes con una buena situación socioeconómica superan a los que tienen desventajas en esta vertiente en 87 puntos de media.

ii.Queda claramente cuestionada la idea de que existe un gap en materia financiera entre chicas y chicos. Hay países con situaciones totalmente contrapuestas, y otros, entre ellos España, donde hay una equiparación total de los dos colectivos.

iii.Una gran mayoría de participantes declara tener relaciones con entidades financieras, principalmente para operaciones de ahorro y de medios de pago.

iv.Una mayoría señala que habla habitualmente con sus padres sobre cuestiones financieras, y que disfruta al tratar estas.

v.No se aprecia una tendencia consistente de los resultados de los países que han participado en las cuatro rondas de PISA sobre cuestiones financieras. En España se aprecia una mejora de la puntuación entre 2018 y 2022, pero el nivel de este último año es muy parecido al de 2012.

Finalmente, hay un aspecto de gran relevancia que vuelve a aparecer, la correlación existente entre el desempeño en cultura financiera y los desempeños en matemáticas y lectura. La OCDE (2024, p. 61) señala que, en promedio, la correlación entre la puntuación en cultura financiera y la de matemáticas es muy elevada, concretamente, de 0,87; ligeramente menor (0,83) lo es en el caso de la lectura.

Desde luego, cuando uno repasa el contenido de las pruebas de PISA que han sido publicadas (OCDE, 2024, anexo C), lo anterior no puede causarle ninguna sorpresa. Aparentemente, cabría esperar que un estudiante con una buena comprensión lectora y una adecuada base matemática pudiera alcanzar una alta puntuación en las pruebas sobre cuestiones financieras aun sin haber tenido una formación financiera específica. Ahora bien, la OCDE (2024, p. 62) señala que, a pesar de la mencionada alta correlación, “la evaluación de la cultura financiera de PISA 2022 también evidencia las especificidades de la cultura financiera. Por ejemplo, un 47% de todos los top perfomers en cultura financiera no son top performers en matemáticas, y un 59% de los top performers en cultura financiera no lo son en lectura, en promedio para los países y economías de la OCDE”.

(Artículo publicado en edufiAcademics)



[1] OCDE, “PISA 2022 Results (Volume IV). How financially Smart are students?”, 2024.

[2] Respecto a los de la edición de 2018, puede verse: J. M. Domínguez y J. Mª López, “El nivel de la cultura financiera de los jóvenes: los resultados de PISA 2018”, edufiAcademics, Working Paper 8/2020, Edufinet.

[3] Está igualmente disponible el informe “PISA 2022 Competencia financiera: informe español”, publicado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.


10 de diciembre de 2023

El nivel de cultura financiera en España

 

En caso de que este artículo tuviera algún hipotético lector (o lectora), le solicitaría que dedicara unos minutos a contestar las tres siguientes preguntas:

Q1. Imagine que Vd. va a recibir una suma de 1.000 euros dentro de un año y, a lo largo de ese año, la inflación fuese del 1%. Al cabo del año, con esos 1.000 euros, Vd. podrá comprar: a) Más de lo que podría comprar hoy; b) La misma cantidad; c) Menos de lo que podría comprar hoy.

 Q2. Imagine que alguien deposita 100 euros en una cuenta de ahorros con un tipo de interés garantizado del 2% por año. Esa persona no efectúa más ingresos en esa cuenta y no retira ningún dinero. En dicha cuenta no hay comisiones ni impuestos. ¿Cuánto habría en la cuenta al cabo de cinco años, una vez que se haya efectuado el abono de los intereses?: a) Más de 110 euros; b) Exactamente 110 euros; c) Menos de 110 euros.

Q3. Por lo general, es posible reducir el riesgo de invertir en Bolsa mediante la compra de una amplia variedad de acciones: ¿Verdadero o falso?

 Las anteriores son las preguntas utilizadas para medir el nivel de la cultura financiera de la población española. Son preguntas habituales en diversos estudios internacionales y que permiten comparaciones homogéneas entre países. La apreciación del grado de cultura financiera es primordial para el diseño y la implementación de los programas de educación financiera. Desde hace algunos años, se ha desplegado un amplio conjunto de iniciativas en todo el mundo, bajo el impulso de organismos e instituciones internacionales como la OCDE, el Banco Mundial, el G20, o la Comisión Europea.

Según los resultados de la última Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España, realizada en el año 2021, el 65% de las personas adultas (de 18 a 79 años) responden correctamente la primera (efecto de la inflación sobre el poder adquisitivo), el 41% la segunda (noción del interés compuesto), y el 52% la tercera (consecuencia esperable de la diversificación del riesgo). En promedio, la población española presenta un índice de respuestas correctas del 53%.

Este porcentaje no es uniforme, sino que se aprecian notables diferencias entre los diferentes colectivos: i) las mujeres tienen un porcentaje de acierto (48%) inferior al de los hombres (58%); ii) el mayor conocimiento se da en la franja de edad de 45 a 64 años, y el menor en la de más de 65 años; iii) el porcentaje promedio de respuestas correctas aumenta con el nivel educativo (43% en las personas con nivel inferior al bachillerato, 55% en las personas con bachillerato; y 64% en las personas con educación universitaria); iv) el índice de respuestas correctas también aumenta con el nivel de renta familiar; v) Aragón, Madrid y Rioja son las regiones que obtienen un mayor índice, en contraposición con Andalucía, Baleares, Castilla-La Mancha, y Extremadura.

A tenor de los resultados obtenidos, no puede decirse que el panorama sea demasiado alentador, ni que se perciban cambios notorios en los últimos años respecto al nivel de conocimientos financieros. Tampoco es muy tranquilizador saber que las preguntas utilizadas, aunque significativas e ilustrativas, son bastante simples cuando se comparan con los extensos contenidos recogidos en los marcos de competencias financieras establecidos por la OCDE y por la Unión Europea.

En todo caso, el diagnóstico que se desprende de la Encuesta no viene sino a reafirmar la necesidad de potenciar los programas de educación financiera con el objetivo de que cualquier persona pueda tener unos conocimientos básicos para afrontar, de manera responsable y consciente, las múltiples decisiones financieras que tiene que tomar a lo largo de la vida. Disponer o no de esa capacidad puede tener una gran incidencia en el bienestar económico personal y también en la sociedad en su conjunto.

Sólo un 19% de las personas encuestadas respondieron correctamente las tres preguntas. Si Vd., en caso de haberlas cumplimentado, ha señalado, respectivamente, las opciones c, a y verdadero, se encuentra dentro de ese selecto grupo. No obstante, para ser considerado como persona con alto nivel de conocimientos financieros por la Unión Europea, sería preciso, además, responder bien (a y b) al menos una de las dos siguientes preguntas:

Q4. Una inversión con una elevada rentabilidad es probable que, respecto a otra inversión con una baja rentabilidad, sea: a) Más arriesgada; b) Menos arriesgada; c) Igual de arriesgada.

Q5. Si suben los tipos de interés, ¿qué les ocurrirá típicamente a los precios de los bonos?: a) Subirán; b) Disminuirán; c) Permanecerán igual.

(Artículo publicado en el diario “Sur”)



4 de octubre de 2023

El marco de competencias financieras para niños y jóvenes en la Unión Europea

 

En 2022, la Unión Europea aprobó el marco de competencias financieras para adultos[1]. Ahora, coincidiendo con la celebración del Día de la Educación Financiera, ha difundido el marco de competencias financieras para niños y jóvenes[2]. El planteamiento es mimético respecto al establecido para los adultos, con lo que los contenidos quedan estructurados en las cuatro áreas habituales utilizadas por la OCDE: Dinero y transacciones, Planificación y gestión de las finanzas, Riesgo y retribución, y Entorno financiero. Asimismo se incorporan una serie de dimensiones transversales (competencias en finanzas digitales, en finanzas sostenibles, en ciudadanía, en emprendimiento, y competencias relevantes cuando se llega a la edad adulta).

Las competencias se presentan de manera diferenciada para tres grupos de edad: de 6 a 10 años, de 11 a 15 años, y de 16 a 18 años.

Como otros marcos anteriores, este nuevo resulta de gran utilidad para el diseño de acciones formativas orientadas a los colectivos más jóvenes. Cuando se efectúa un repaso inicial de cuáles son los temas incluidos en las referidas áreas de contenidos, es difícil no verse sorprendido por el alcance de los que se prescriben para los niños de 6 a 10 años. Ya para tan temprana edad se prevé la impartición de conocimientos relacionados con el valor del dinero en sus diversas expresiones, las fuentes de la renta familiar, los métodos para movilizar el dinero, el concepto de presupuesto, el interés de los depósitos bancarios, la finalidad de las pensiones, los préstamos, las fuentes de riesgo, el papel de los impuestos, o los criptoactivos.

No se hacen, pues, concesiones ni siquiera a los parvulitos. La exigencia les afecta de lleno, sin tregua alguna. Los niños en tan delicada edad tienen ante sí un reto formativo, que es mayor para los formadores, quienes han de idear acciones creativas e innovadoras que les permitan asimilar conocimientos de forma amigable, disfrutando y sin apenas darse cuenta. Como se indica en el documento publicado (pág. 4), “la mayoría de las formaciones de hábitos, incluyendo los hábitos financieros, ocurren a una temprana edad, y los hábitos financieros malos son difíciles de corregir más tarde en la vida”.



[2] “European Union/OECD (2023), Financial competence framework for children and youth in the European Union”.


13 de septiembre de 2019

Habilidades numéricas básicas y cultura financiera: el nivel en España


En una entrada reciente de EdufiBlog abordábamos la relación existente entre las habilidades numéricas básicas y la cultura financiera, recogiendo, a título ilustrativo, una serie de preguntas incluidas dentro del Programa de la OCDE para la Evaluación Internacional de las Competencias de Adultos (PIACC, por sus siglas en inglés), a partir de las recogidas en el estudio de Aditi Bhutoria, John Jerrim y Anna Vignoles (“The financial skills of adults across the world. New estimates from PIACC”, 2018), con unas adaptaciones menores. Tales preguntas eran las siguientes:

  1. Suponga que ha ido al supermercado para comprar cuatro tipos de té: Camomila (€4,60), Verde (€4,15), Negro (€3,35) y Limón (€1,80). Si paga por toda la compra con un billete de €20, ¿qué cambio obtendría?
  2. Suponga que un litro de cola cuesta €3,15. Si Vd compra un tercio de un litro de cola, ¿cuánto pagará?
  3. La Oficina de Estadísticas Laborales hace un seguimiento de las tasas de paro de hombres y mujeres en el país X. Por ejemplo, el gráfico adjunto se basa en los datos recopilados para el período de 12 años 1970-1981 para hombres y mujeres. Estime la tasa de paro media para los hombres en el período de 12 años indicado:

  4. El departamento de ventas de un club de fútbol quiere ofrecer el mismo descuento para los abonos de la zona D que los ofrecidos para los de las zonas A, B y C del estadio. Un entrada suelta de la zona D tiene un precio de €21. Usando la misma fórmula, ¿qué precio tendría el abono de la zona D?:

Precios de entradas

Zona del estadio
Precio de entrada (1 partido)
Precio del abono (8 partidos)
A
€50
€300
B
€35
€210
C
€25
€150
D
€21


Ciertamente, podemos constatar que se trata de preguntas bastante elementales, sin perjuicio de lo cual a continuación se recogen las respuestas correctas:


Pregunta
Respuesta
i
€6,10
ii
€1,05
iii
Aprox. 7%
iv
€126

Pese a ello, los resultados que se obtuvieron para España fueron considerablemente bajos, especialmente en lo que se refiere a las preguntas iii y iv, sobre todo cuando los comparamos con los obtenidos en el resto de países del estudio (un total de 31). En la siguiente tabla se recogen, junto a los de España, los mejores y peores porcentajes alcanzados en cada pregunta, en cualquier país:

Pregunta
España
% más alto
% más bajo
i
66
90 (Japón)
40 (Rusia)
ii
60
75 (Austria)
34 (Rusia)
iii
35
59 (Japón)
22 (Turquía)
iv
29
60 (Japón)
18 (Turquía)

            En el estudio no se indica si los participantes tuvieron acceso o no a algún tipo de calculadora a la hora de efectuar las operaciones. Tampoco se indica el margen de error permitido en la estimación de la tasa de paro media. Por cierto, a pesar de la gran utilidad de los gráficos, como se recoge en un artículo publicado en el número 1 de la revista eXtoikos (www.extoikos.es), a veces pueden causar verdadero pánico en personas que no se vean capaces de interpretarlos. Incluso entre las que sí tienen esa capacidad, siempre es conveniente abordarlos con cautela, toda vez que la forma de presentación puede dar a pie a distorsiones interpretativas. No es este el caso en el ejemplo anterior, o tal vez en parte sí... ¿Cuál sería la apreciación si ampliamos el recorrido del eje vertical para recoger las tasas que, desafortunadamente, han llegado a darse en algunas zonas de nuestro país?










(Artículo publicado en EdufiBlog, septiembre 2019)

6 de septiembre de 2019

Habilidades numéricas y cultura financiera


Dada la naturaleza de las operaciones relacionadas con productos financieros, el dominio de las habilidades numéricas básicas es un ingrediente imprescindible para poder llevar a cabo un proceso de toma de decisiones adecuado. Como hemos expresado en la exposición del enfoque metodológico en el que se basa el proyecto Edufinet, la determinación de los flujos dinerarios asociados a la vida de un producto es una parte esencial de la secuencia de análisis, así como la utilización de algún criterio para la concreción del coste o del rendimiento efectivos de la operación de que se trate.

No es de extrañar, pues, que los cuestionarios orientados a la medición del nivel de cultura financiera de la población incluyan preguntas o ejercicios en los que ha de hacerse uso práctico de nociones matemáticas. A la vista de algunos de los problemas planteados en diversos estudios, a nuestro entender no se requería de una instrucción específica en materia financiera, toda vez que, en ocasiones, resultaba factible encontrar la solución mediante la mera aplicación de conocimientos matemáticos simples. La elevada correlación positiva puesta de manifiesto en algunos estudios entre los resultados en competencias matemáticas y en competencias financieras no viene sino a apoyar dicha tesis.

En cualquier caso, pues, conocer el nivel de competencias matemáticas de un colectivo de personas constituye un interesante indicador del grado de pericia que tales personas pueden tener en lo que concierne a la cultura financiera.

El Programa de la OCDE para la Evaluación Internacional de las Competencias de Adultos (PIACC, por sus siglas en inglés) lleva a cabo un estudio acerca de las competencias genéricas de los adultos en un amplio número de países. Entre tales competencias se incluyen las referentes a las habilidades numéricas básicas. Hay cuatro preguntas que requieren a los participantes utilizar sus habilidades numéricas para resolver problemas económicos cotidianos. Desafortunadamente, dichas preguntas no están disponibles públicamente, si bien un grupo de investigadores (Aditi Bhutoria, John Jerrim y Anna Vignoles, “The financial skills of adults across the world. New estimates from PIACC”, 2018) han podido acceder a las mismas. Aunque, por razones de confidencialidad, no pueden mostrar las preguntas reales, sí ofrecen otras de un tenor similar (págs. 35-36), que se reproducen seguidamente con unas adaptaciones menores:

  1. Suponga que ha ido al supermecado para comprar cuatro tipos de té: Camomila (€4,60), Verde (€4,15), Negro (€3,35) y Limón (€1,80). Si paga por toda la compra con un billete de €20, ¿qué cambio obtendría?
  2. Suponga que un litro de cola cuesta €3,15. Si Vd compra un tercio de un litro de cola, ¿cuánto pagará?
  3. La Oficina de Estadísticas Laborales hace un seguimiento de las tasas de paro de hombres y mujeres en el país X. Por ejemplo, el gráfico adjunto se basa en los datos recopilados para el período de 12 años 1970-1981 para hombres y mujeres. Estime la tasa de paro media para los hombres en el período de 12 años indicado:




  1. El departamento de ventas de un club de fútbol quiere ofrecer el mismo descuento para los abonos de la zona D que los ofrecidos para los de las zonas A, B y C del estadio. Un entrada suelta de la zona D tiene un precio de €21. Usando la misma fórmula, ¿qué precio tendría el abono de la zona D?:

Precios de entradas

Zona del estadio
Precio de entrada (1 partido)
Precio del abono (8 partidos)
A
€50
€300
B
€35
€210
C
€25
€150
D
€21


Ahora, le pediríamos que trate de resolver los anteriores ejercicios, y/o que, a continuación, indique el porcentaje de aciertos en cada una de ellas que, en su opinión, corresponde a las respuestas de los participantes de España en el referido cuestionario de la OCDE:

Pregunta
Respuesta
% de respuestas correctas
i
ii
iii
iv

En una próxima entrada de este blog comentaremos dichos resultados.
(Artículo publicado en EdufiBlog, 6 de septiembre de 2019)

6 de octubre de 2018

El conocimiento de los productos financieros: la paradoja de la cuenta de ahorro

La Encuesta de Competencias Financieras (ECF) promovida por el Banco de España y la CNMV ofrece información de gran relevancia acerca de los conocimientos y hábitos financieros de la población española. Sus principales resultados fueron objeto de comentario en una entrada de este blog de fecha 27 de mayo de 2018.

En una jornada reciente organizada por el proyecto de educación financiera Edufinet (5 de octubre de 2018), en la exposición de las principales conclusiones de la Encuesta, Gloria Caballero, Subdirectora de Educación Financiera de la CNMV, ponía de relieve un resultado un tanto sorprendente: el producto financiero menos conocido (dentro de los incluidos en el estudio) por los ciudadanos españoles es la cuenta de ahorro o imposición a plazo (capítulo 3 de la ECF 2016). De hecho, un 27% de los encuestados no había oído hablar del mismo, mientras que los porcentajes de desconocimiento son inferiores o muy inferiores respecto a otros productos (acciones, 10%; planes de pensiones, 11%; seguro de vida, 3%; hipoteca, 2%; renta fija, 22%; fondos de inversión, 16%).

Ciertamente, de manera especial para aquellos que hemos vivido de cerca el desarrollo del sistema bancario a lo largo de las últimas décadas, dicho resultado es llamativo, aunque en parte puede obedecer a las transformaciones registradas en la estructura de los instrumentos financieros utilizados por las familias al hilo de la modernización del sistema y de la propia economía española. Ver en esa posición al que otrora era un producto estrella no deja de ser una invitación para tomar conciencia de los cambios vividos y hacer balance de las hojas del calendario que se han ido acumulando.

En otros tiempos, la tangibilidad de la libreta era un atributo muy demandado como respaldo de la materialidad de los ahorros. Sin embargo, las dudas no se disipan, sino que se acrecientan, cuando comprobamos cómo el grado de desconocimiento del producto no sólo no disminuye sino que se acentúa con la edad (ECF 2016, cuadro 4, página 28). En cualquier caso, la distinción entre la cuenta de ahorro a la vista y la imposición a plazo fijo llevaba en la práctica a la oferta de dos productos diferenciados.

Pero mayor es la sorpresa cuando, a pesar de lo señalado, comprobamos que la cuenta de ahorro es el vehículo de ahorro más frecuente entre los individuos, que, en un 26%, lo tienen como activo. La tasa de éxito es, pues, notoria, de un 35% (si calculamos el porcentaje de tenencia respecto al de conocimiento declarado del producto, bajo la hipótesis de que todo el mundo “ha oído hablar” de todos los activos que posee). Dicha tasa es mucho más baja en otros instrumentos, como los fondos de inversión (10%). 

Al margen de lo expuesto, la cuestión más importante es si es pertinente establecer una equiparación entre el “conocimiento” de un producto y “haber oído hablar” del mismo. A simple vista, parece evidente que los porcentajes de dicho conocimiento (que van del 73% -depósitos- al 98% -hipotecas-) son bastante superiores a los del grado de conocimiento efectivo de las características concretas de los instrumentos. En este sentido, podría ser interesante, en futuros estudios, complementar las preguntas relativas a la familiarización con los distintos productos con otras encaminadas a contrastar el conocimiento de los rasgos esenciales de cada uno y la capacidad de diferenciar adecuadamente entre ellos.

24 de enero de 2018

Edufinet, 2007-2017: 10 años de educación financiera


En diciembre de 2007 tuvo lugar la presentación pública del proyecto Edufinet y, en esa misma fecha, empezó a estar operativo el portal de Internet, eje sobre el que se articula su propuesta formativa en materia de cultura financiera. La idea de emprenderlo surgió en el seno de Unicaja en el año 2005 y tomó posteriormente cuerpo al abrirse, primero, a la Universidad Internacional de Andalucía y, luego, a la Universidad de Málaga. Más adelante, una veintena de otras instituciones universitarias y de otra naturaleza se han ido sumando al proyecto. Asimismo, tras el proceso de reforma llevado a cabo en España, tanto Unicaja Banco como la Fundación Bancaria Unicaja siguen prestando un apoyo que es esencial.

El proyecto Edufinet surgió con una motivación clara, contribuir al fomento de la cultura financiera, como forma de ayudar a establecer unas relaciones más transparentes, seguras y estables entre los usuarios y los proveedores de servicios financieros.

Hoy día, los conocimientos financieros son necesarios para toda la población; en una sociedad moderna, los ciudadanos hemos de recurrir a una amplia gama de servicios financieros para cubrir distintas necesidades, por lo que hemos de afrontar continuamente decisiones relevantes para nuestro bienestar: qué producto es el más seguro y rentable para colocar unos ahorros, cuál es el coste de distintas opciones de financiación, cuál es la mejor alternativa para complementar la pensión de jubilación... Como elemento imprescindible para la libertad personal, es fundamental estar en condiciones de adoptar tales decisiones responsablemente, tomando conciencia en cada caso de los rendimientos o de los costes efectivos, así como de los riesgos existentes.

En su génesis, el proyecto Edufinet fue fruto del ejercicio de la responsabilidad social corporativa de las entidades que lo respaldaron, pero también, simultánea e indisociablemente, de la responsabilidad social individual de cada una de las personas que, de forma totalmente altruista y desinteresada, forman parte del mismo. Además de estos principios, la carta fundacional del proyecto contemplaba otras premisas, como la total ausencia de connotaciones comerciales, que se ajustan al Código de Buenas Prácticas para las Iniciativas en Educación Financiera publicado en 2016.

El desarrollo y la transmisión de los contenidos de Edufinet se basan en una serie de criterios metodológicos y didácticos: i) preeminencia de una visión global, coherente y sistemática; ii) aportación de un mapa conceptual para una orientación permanente del usuario; iii) interrelación de contenidos; iv) toma de decisiones razonadas; v) desenvolvimiento en situaciones reales; vi) concepción de los errores como base del aprendizaje; y vii) adaptación a las necesidades específicas de los distintos colectivos.

En su diseño original Edufinet pretendía centrarse fundamentalmente en el canal de Internet. Sin renunciar a las enormes posibilidades que este brinda y que nos permiten, de hecho, llegar a todo el mundo, como acredita el cómputo de los accesos al portal, se ha seguido en la práctica un enfoque multicanal. Así, entre otras actuaciones: i) se han creado dos portales de Internet adicionales, uno dedicado a los empresarios (Edufiemp) y otro a los jóvenes (Edufinext); (ii) se ha editado una docena de guías y manuales en papel; iii) se vienen impartiendo jornadas en centros de enseñanza secundaria y universitaria; iv) se han celebrado talleres y seminarios adaptados a distintos colectivos (emprendedores,  profesores, empleados, periodistas, mayores, inmigrantes…); v) se han difundido artículos y documentos sobre cuestiones económicas y financieras; vi) se ha elaborado un cómic; vii) se han organizado olimpiadas para la aplicación de los conocimientos financieros; viii) se han elaborado glosarios de términos y acrónimos; ix) se han desarrollado varias ediciones de un mooc (curso online masivo y abierto); y x) se han preparado aplicaciones para teléfonos móviles y otros soportes tecnológicos.

Hace diez años decíamos que, de forma modesta, empezábamos nuestra andadura inspirados en la filosofía machadiana, haciendo camino al andar. Al volver la vista atrás vemos que hemos ido dejando una huella incluso más palpable de lo que inicialmente podíamos aspirar.

A lo largo de mi experiencia profesional, he tenido ocasión de ser partícipe de la toma de conciencia de las oportunidades de negocio que han ido apareciendo en distintos ámbitos. Son numerosos los avezados especialistas que, en permanente actitud de vigilancia de las nuevas tendencias, alertan de las posibilidades que van surgiendo para generar valor. Es sin duda una función valiosa y digna de aprecio. También lo es poder afirmar que no siempre la constatación de una necesidad social ha de traducirse ineludiblemente en una oportunidad de negocio que deba ser aprovechada. Afortunadamente, sigue habiendo casos en los que se generan oportunidades para el compromiso personal, para tratar de retornar a la sociedad parte de lo que hemos recibido de ella. Así lo poníamos de manifiesto en la reunión del equipo de trabajo de Edufinet en el mes diciembre de 2007, y lo seguimos refrendando diez años después. 

No hay ningún nexo ni interés mercantil que nos una a quienes integramos ese equipo, que sí compartimos una vocación de servicio social y una filosofía de raíces senequistas: "Si la sabiduría se otorgara con la condición de mantenerla encerrada, sin que pudiese transferirse, la rechazaría". Ninguno de los miembros de dicho equipo de trabajo pretendemos alcanzar la sabiduría, pero, al igual que Séneca, disfrutamos aprendiendo para poder luego enseñar o transmitir lo aprendido.

Dentro de nuestros principios inspiradores la autocomplacencia no tiene cabida, pero el inventario de actuaciones y, sobre todo, los testimonios de muchas de las personas que han participado en nuestras acciones formativas (unas 100.000 en jornadas presenciales), son un estímulo para perseverar en nuestro empeño, con un espíritu de revisión y de mejora continuas. Cuando se conmemora su décimo aniversario, Edufinet, un proyecto de responsabilidad social corporativa e individual, mantiene vivo su compromiso con la educación financiera.

(Artículo publicado en el diario "Sur", el día 23 de enero de 2018)

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