Mostrando entradas con la etiqueta II Congreso de Educación Financiera de Edufinet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta II Congreso de Educación Financiera de Edufinet. Mostrar todas las entradas

9 de diciembre de 2019

II Congreso de Educación Financiera de Edufinet: balance y conclusiones


Durante los días 21 y 22 de noviembre ha tenido lugar en Málaga el II Congreso de Educación Financiera de Edufinet, bajo el lema “Educación Financiera para una sociedad en transformación”. El encuentro se ha celebrado en un enclave privilegiado, en el corazón del centro histórico de Málaga, a escasos metros de la Catedral. Se trata del salón de actos del Palacio Episcopal, actualmente centro cultural de la Fundación Unicaja, que, además de cederlo para tal finalidad, ha concedido a Edufinet el honor de inaugurar con su congreso el nuevo espacio habilitado.

A partir de un programa caracterizado por la variedad y la densidad de contenidos, durante las dos jornadas se ha expuesto y debatido un amplio elenco de aportaciones. Una reseña básica de las mismas está disponible en el portal de Internet de Edufinet. Sin perjuicio de ello, y de la publicación prevista del libro de actas del Congreso, en esta entrada se recoge una apretada síntesis de las principales conclusiones que, desde un punto de vista estrictamente personal, pueden extraerse:

  1. La educación financiera es reconocida hoy como uno de los pilares de la estabilidad financiera, junto a la regulación y la supervisión financieras. Se atribuye a la educación financiera la misión fundamental de combatir la información asimétrica entre oferentes y demandantes de servicios financieros, y de capacitar a los usuarios de éstos para evaluar sus elecciones.
  2. La educación financiera puede desempeñar también un papel importante en relación con la mayor protección de los inversores financieros.
  3. Resulta conveniente delimitar las vertientes relativas al conocimiento, la competencia, el comportamiento y el bienestar.
  4. Se asiste a un reforzamiento del carácter fronterizo y multidisciplinar de la educación financiera. Dentro de éste cabe destacar el papel esencial, no sólo instrumental, del análisis económico.
  5. Existe un consenso en el sentido de incorporar elementos de educación financiera desde una edad temprana, preferentemente dentro del currículum escolar.
  6. La falta de una adecuada educación financiera, y la carencia de una cultura empresarial en sentido amplio, han sido identificadas como algunas de las principales causas del fracaso de los jóvenes que inician proyectos empresariales.
  7. La formación se considera básica para mitigar los sesgos cognitivos, teniendo en cuenta la existencia unos comportamientos marcados por una racionalidad limitada.
  8. Las competencias técnicas y las habilidades pedagógicas de los formadores constituyen un requisito básico de la eficacia de los programas de educación financiera.
  9. La existencia de préstamos responsables requiere del apoyo de la regulación y la supervisión por el lado de la oferta, y de la educación financiera, por el de la demanda.
  10. La cultura financiera se configura como un elemento necesario para hacer frente, de manera planificada, a escala individual, a los riesgos financieros asociados al proceso de envejecimiento poblacional.
  11. La evaluación de los programas de educación financiera es un ejercicio imprescindible para valorar su eficacia y su eficiencia, y para introducir mejoras en su desarrollo. Se trata de una tarea compleja que debe responder a una metodología objetiva y rigurosa.
  12. El asentamiento de los nuevos paradigmas económicos y sociales exige una continua adaptación de los contenidos, de la metodología y de los canales de impartición de los programas de educación financiera.
  13. Las nuevas tecnologías, en general, ofrecen beneficios pero también conllevan riesgos para la ciudadanía. Ante la aparición en el sistema financiero de nuevos “jugadores” no cubiertos por los paraguas de los esquemas regulatorios y supervisores aplicables a las entidades financieras, se incrementa el papel protector que puede derivarse de la cultura financiera.
  14. La toma de decisiones informadas en el ámbito de los criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) entronca con la educación financiera, pues, a las competencias relacionadas con la contratación de productos y servicios financieros, se les habrá de sumar la específica que permita un dominio de los aspectos básicos de la contratación sostenible o socialmente responsable.
  15. Frente a la acepción tradicional del compliance como cumplimiento normativo en sentido pasivo, surge la noción del compliance como una forma proactiva de demostrar el compromiso de una organización con el cumplimiento de estándares éticos y legales. Se considera un candidato natural para integrar en los programas de educación financiera para empresarios y emprendedores.

La cercanía del recinto catedralicio permitía percibir, de manera atenuada, el sonido pausado de las campanadas, al compás del reloj de su única torre. Por determinadas razones históricas, se trata de un monumento inconcluso, pero no por ello menos querido y admirado. Salvando las distancias, Edufinet, por vocación, constituye también un proyecto inconcluso, en permanente construcción, de ahí que sigamos empleando esa denominación -proyecto- frente a otra que pudiera evocar algo cerrado y acotado.

Partiendo de esa filosofía, el Congreso, lleno de contribuciones de interés, nos brinda una oportunidad para ampliar el abanico de conocimientos y de experiencias. Al igual que la educación puede concebirse, en términos de análisis económico, como un proceso productivo, un enfoque similar puede aplicarse a un evento congresual.

La utilización de factores, la realización de actividades y la obtención de un producto son los ingredientes básicos del referido proceso. Es nuestra idea proseguir con la fase de las consecuencias y, a tal fin, llevaremos a cabo una “destilación” de los contenidos del Congreso con objeto de extraer enseñanzas que nos permitan adaptar los programas formativos destinados a los diferentes colectivos.

Aunque sin duda resultaría muy pretencioso aspirar a convertir Málaga en una de las capitales otoñales de la educación financiera, al menos sí creemos que podemos abrirnos un hueco en el circuito de referencias nacionales e internacionales. Con tal propósito es nuestra intención empezar a trabajar ya, con la mirada puesta en la cita del año que viene.

Casi quince años después del nacimiento de Edufinet, la inquietud por el conocimiento sigue viva, a la par que el compromiso con su extensión entre las personas que demanden una aproximación a los conceptos económicos y financieros.


(Artículo publicado en “UniBlog”, con fecha 5 de diciembre de 2019)

24 de octubre de 2019

II Congreso de Educación Financiera de Edufinet


Durante los días 21 y 22 de noviembre próximos se celebrará el II Congreso de Educación Financiera de Edufinet, cuyo lema será “Educación Financiera para una sociedad en transformación”. El Congreso reunirá en Málaga a, aproximadamente, una treintena de ponentes y comentaristas que abordarán algunas de las principales cuestiones que actualmente se suscitan en relación con la educación financiera de la población.

A raíz del estallido de la crisis financiera internacional en el año 2008, en el curso de los años siguientes se han multiplicado las actuaciones en el ámbito de la educación financiera. Ese difícil período de inmensos costes económicos y sociales puso de manifiesto la necesidad de contener el déficit de cultura financiera detectado en la mayoría de países de todo el mundo.

La educación financiera, eje de la estabilidad del sistema financiero

Hoy día, la educación financiera se concibe como uno de los ejes de la estabilidad del sistema financiero, conjuntamente con la regulación, con singular importancia de la protección del consumidor financiero, y la supervisión. Sin embargo, la educación financiera encuentra una plena justificación con independencia de cualquier episodio de crisis, como elemento imprescindible para que una persona pueda asumir de manera responsable y consciente las sucesivas decisiones financieras que ha de afrontar a lo largo de su vida. Así lo creíamos cuando, en el verano de 2005, pusimos en marcha la iniciativa que en 2007 dio lugar al proyecto Edufinet.

Mucho ha sido lo acontecido desde entonces y muchos los cambios observados en el campo de la cultura financiera. Como se puso de manifiesto en nuestro primer Congreso, celebrado en noviembre de 2018, son numerosas las cuestiones que se plantean en la actualidad en relación con la educación financiera. Dentro de ese elenco en mutación continua, hemos seleccionado un conjunto de ellas para su tratamiento en este segundo encuentro:

  • ¿Cuáles son los propósitos esenciales que deben guiar los programas de educación financiera? ¿Debe la educación financiera orientarse inexcusablemente a lograr una mejora del bienestar financiero de los individuos, o centrarse en la adquisición de las competencias necesarias para la adopción de decisiones financieras de manera consciente y responsable?
  • ¿Es significativo el papel de la educación financiera para la promoción del emprendimiento con vistas a la creación de empresas, o en el seno de organizaciones empresariales en funcionamiento?
  • ¿Qué protagonismo debe tener la educación financiera en el ámbito de los servicios de inversión? ¿Ha de relativizarse, o incluso excluirse, dada la relevancia del asesoramiento financiero profesional en dicho segmento?
  • ¿Cómo influye la psicología en la toma de decisiones financieras? ¿Qué avances se observan en este campo?
  • ¿Qué conocimientos técnicos específicos y qué habilidades pedagógicas deben reunir los formadores que participan en los programas de educación financiera? ¿Cómo debe acreditarse la idoneidad para el desempeño de esa función?
  • ¿Cómo debe amoldarse la educación financiera para dar la mejor respuesta posible a los retos que se derivan del envejecimiento poblacional?
  • ¿Cómo debe abordarse el proceso de concesión de crédito a familias y empresas dentro de los programas de educación financiera?
  • ¿Cuál debe ser el estándar básico para la evaluación de los programas de educación financiera? ¿Cuál es el enfoque más apropiado para medir la eficacia de un programa de manera objetiva y coherente?
  • ¿Cómo deben diseñarse los programas de educación financiera dirigidos a millennnials?
  • ¿Cómo debe incorporarse la consideración de la perspectiva tributaria en los programas de educación financiera? ¿Cuáles son las principales implicaciones tributarias de la toma de decisiones financieras?
  • ¿Cómo han de responder las acciones formativas consideradas ante el proceso de digitalización? ¿Tiende la digitalización a disminuir la necesidad de cultura financiera?
  • ¿Cómo se ve afectada la educación financiera por la irrupción del paradigma de las finanzas sostenibles? ¿Debe ponerse la educación financiera a disposición de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de la Agenda 2030?

Ciertamente, como señalábamos el pasado año, difícilmente podemos aspirar a poseer todas las respuestas, pero, como resulta patente, sí tenemos preguntas, muchas preguntas, además del convencimiento de que ninguna puede despacharse de manera automática, y mucho menos desde posiciones dogmáticas. Antes al contrario, consideramos que cualquier curso de acción encaminado al interés general debe partir del intercambio de ideas y puntos de vista, aprovechando los conocimientos, las experiencias y las pruebas empíricas disponibles.

Objetivos del II Congreso de Educación Financiera de Edufinet

Con ese espíritu, desde Edufinet hemos organizado la segunda edición del Congreso de Educación Financiera, cuya información se recoge en la página web https://www.edufinetcongress2019.es. Éstos son sus objetivos esenciales:

  1. Servir de punto de encuentro de los diversos agentes involucrados o interesados en la educación financiera, con una orientación especial hacia académicos, profesionales y representantes de instituciones públicas y privadas relacionados con ese campo temático.
  2. Discernir el estado de la cuestión en dicho ámbito, a fin de identificar tendencias y puntos de interés.
  3. Poner en común conocimientos y experiencias en materia de educación financiera.
  4. Identificar los principales retos que se plantean en relación con el objetivo de mejora de la cultura financiera.
  5. Seleccionar aspectos clave para la adaptación continua de los programas de educación financiera a las nuevas realidades y a las necesidades cambiantes de los distintos colectivos poblacionales, con particular atención a la transformación digital.
  6. Perfilar las estrategias de actuación más adecuadas y el diseño óptimo de los programas educativos en la referida vertiente.

Con esa orientación múltiple, el programa se articula en torno a doce tópicos seleccionados en conexión con la educación financiera: fines, emprendimiento, servicios de inversión, psicología, formación de los formadores, concesión de créditos, envejecimiento poblacional, evaluación de los programas, millennials, aspectos tributarios, digitalización, y finanzas sostenibles. El programa se completa con sendas sesiones de inauguración y de clausura.

Como poníamos de relieve hace algunos años, el inventario de cuestiones planteadas en relación con la educación financiera es sumamente amplio, y no deja de crecer, lo que hace que resulte bastante arduo pretender abordarlas de manera exhaustiva en el marco de unas actividades congresuales ordinarias. Por ello, si bien hemos de reconocer que, dentro del programa, “no están todas los que son”, igualmente pensamos que sí “son todas las que están”. En efecto, los temas seleccionados forman parte del núcleo de aspectos que deben ser objeto de tratamiento para discernir “el estado de arte” en esta parcela del conocimiento, que se distingue por su carácter “fronterizo”, a partir de un núcleo en expansión continua.

Si a la importancia objetiva de los referidos tópicos unimos el nivel, la cualificación y la experiencia de los ponentes y comentaristas, estamos convencidos de que el Congreso permitirá reunir un conjunto de aportaciones relevantes, de interés para investigadores, formadores, responsables de programas, autoridades, e instituciones involucradas en el fomento de la cultura financiera.

El evento de la gran crisis financiera internacional iniciada hace más de diez años fue calificado en su día como un “momento pedagógicamente aprovechable”. Aunque ello sea innegable, no es menos cierto que la trascendencia de las decisiones financieras de las personas, unida a las deficiencias de competencias financieras detectadas, hace que podamos aplicar ese calificativo en un calendario abierto. Siempre es buen momento para aprender, y nunca es tarde para hacerlo.

Después de un recorrido cercano ya a los tres lustros laborando en la arena de la educación financiera, para el proyecto Edufinet es también un momento propicio para seguir madurando, para seguir acumulando un bagaje que permita incrementar nuestra capacidad de actuación en pro de la cultura financiera. Con la meta, en definitiva, de aprender para compartir, que es uno de los principios inspiradores de nuestro proyecto, un proyecto de responsabilidad social, corporativa e individual, que mantiene vivo su compromiso con la educación financiera.

(Artículo publicado en "UniBlog", con fecha 24 de octubre de 2019)

Entradas más vistas del Blog